En On Body and Soul, María comienza a trabajar como supervisora en un matadero de Budapest, pero pronto comienzan a surgir rumores sobre ella. Durante el almuerzo opta siempre por sentarse sola, y es consciente de sus deberes y obligaciones, con un estricto apego a las normas. Su mundo se compone de cifras y datos impresos en su memoria desde la primera infancia. Endre, su jefe, es un tipo tranquilo. Ambos empezarán a conocerse lentamente. Almas gemelas, se sorprenderán de compartir los mismos sueños. Con cautela, tratarán de convertir esos sueños en realidad.

Oso de Oro a la Mejor Película en el Festival de Cine de Berlín 2017
Nominada Mejor Película Extranjera en los Premios Oscar 2018
Mejor Actriz en los Premios del Cine Europeo 2017
  • IMDb Rating: 7,8
  • RottenTomatoes: 90%

Película / Subtítulos 

 

La realizadora húngara de 61 años ganó la Cámara de Oro en Cannes en 1989 y, desde entonces, sus películas –si bien han competido en algunos festivales internacionales– no han tenido la trascendencia esperada a partir de ese premio iniciático. Pero On Body and Soul deja en claro que se trata de una realizadora inteligente y creativa, con un ojo muy potente para crear imágenes inolvidables que enmarcan una historia que, más allá de ciertos mecanismos un tanto esquemáticos del guión, impactará a los espectadores.

On Body and Soul se centra, bueno, en varias cosas a la vez, pero el centro de la acción es un matadero en Hungría al que llega una nueva supervisora que incomoda tanto a los dueños como a los empleados del lugar. Distante y al borde del autismo, es tan fría como profesional, descalifica los productos y no toma contacto con el resto de la gente. Uno de los encargados del lugar intenta establecer una relación más amigable pero ella lo rechaza, más por incapacidad social que por ética laboral. Un día alguien roba una droga (una suerte de Viagra para animales) que se le da a las vacas allí y la policía viene a investigar. Con ellos, llega una psicóloga. Lo que la mujer descubre es que entre estos dos personajes existe una muy poderosa y sorprendente coincidencia/conexión que los va a llevar a ir uniéndose cada vez más, pese a las dificultades de ella y las dudas de él.

Esa conexión –que conviene no revelar aquí– explica también muchas de las imágenes que cortan durante buena parte del relato la historia principal. Son imágenes de un bosque helado atravesado por ciervos y que Enyedi filma de manera tal que logra dar la impresión que los animales tienen personalidades humanas. Este costado, si se quiere, espiritual/cósmico que envuelve a On Body and Soul, podría ser indigesto en manos de un cineasta menos sutil, pero la realizadora se las arregla para ir moldeando su relato de manera tal que ambos mundos (el matadero y ese extraño universo) se combinen de una manera creíble y emocionalmente satisfactoria.

El guión, por momentos, no puede evitar algunos trazos gruesos en la definición de personajes y otras coincidencias y/o exageraciones que lo vuelven un tanto manipulador, pero en todo momento tanto el ojo de la cineasta para la puesta en escena como cierto humor seco logran evitar que la película caiga en algo que podríamos definir como la versión del Este de Europa del “realismo mágico”. En ese sentido, Enyedi es inteligente: sabe que el centro de On Body and Soul está en las vidas cruzadas de estos personajes y antes de caer en la tentación del regodeo espiritual o místico prefiere atenerse a la complicada pero creíble y muy humana verdad psicológica de sus protagonistas. (Diego Lerer – MicropsiaCine.com)