What We Do in the Shadows está ambientada en Nueva York, sigue a tres vampiros que han sido compañeros de piso durante cientos y cientos de años, y cuenta sus experiencias en ese periodo.

  • IMDb Rating: 8,3
  • RottenTomatoes: 95%

Capítulo 1 / Subtítulo

Capítulo 2 / Subtítulo 

Capítulo 3 / Subtítulo

 

Aunque cada vez que se anuncia un nuevo proyecto de reboot, remake o revival nuestra primera reacción siempre suele ser de rechazo o, en el mejor de los casos, de escepticismo, resulta difícil posicionarse en contra del paso a formato seriado de la película What We Do In The Shadows,  porque las aventuras de estos vampiros de varios siglos de vida compartiendo piso tiene mucho potencial.

Y así lo demuestran los dos primeros episodios de la serie del mismo título que ha estrenado FX, cuya primera media hora está escrita por Jemaine Clement y dirigida por Taika Waititi (quien también dirige otros episodios), los responsables y protagonistas de la película original.

Para esta nueva versión, la historia se traslada de Nueva Zelanda a Staten Island, un distrito de Nueva York, y nos presenta a nuevos personajes. En el piso viven los vampiros Nandor, Laszlo y Nadja con sus respectivos sirvientes, entre los que destaca Guillermo, que es con quien abrimos el episodio, y Colin Robinson, un vampiro de energía, que es una de las mejores adiciones de la serie: tiene el poder de absorber la energía de cualquier ser que esté en su presencia ya sea causando aburrimiento o exasperación. A esos vampiros nos los hemos encontrado todos en algún momento de nuestra vida.

Lo que pone en marcha la historia es la llegada a Staten Island de un vampiro muy antiguo que les hace caer en cuenta de que han pasado siglos desperdiciando las noches, porque olvidaron que los habían enviado al nuevo mundo con la misión de conquistar esas tierras, por lo que ponen en marcha un plan que empieza con asistir a una asamblea del ayuntamiento. Cosas de vampiros.

Guillermo, Colin y Nadia, con la relación que establece con Jenna (Beanie Feldstein, vista en Lady Bird), una joven que adopta como su protegida, son los robaescenas de los primeros episodios, en los que vemos a los vampiros en situaciones como una reunión en la que uno de ellos presenta quejas por la limpieza de los lugares comunes, como haría cualquier compañero de piso, viajando en autobús o comprando purpurina en el supermercado para lucir como los vampiros de Crepúsculo.

What We Do in the Shadows mantiene el estilo de falso documental de la película y no escatima momentos en los que desplegar unos efectos especiales, que son realmente risibles, y con intención, que encajan perfectamente en el tono establecido por la historia. Las situaciones y los diálogos de What We Do in the Shadows son muy divertidos y los episodios duran solo media hora, por lo que es una adición perfecta a nuestras series semanales. (Valentina Morillo – FueraDeSeries.com)