En Sisu Road to Revenge y de vuelta a la casa donde su familia fue brutalmente asesinada durante la guerra, «el hombre que se niega a morir» la desmantela, la carga en un camión y está decidido a reconstruirla en algún lugar seguro en su honor. Cuando el comandante del Ejército Rojo que mató a su familia regresa decidido a terminar el trabajo, se inicia una lucha a muerte.
- IMDb Rating: 6,8
- RottenTomatoes: 87%
Película / Subtítulos (Calidad 1080p)
Sisu Road to Revenge contextualiza su historia con un breve preámbulo: tras la Segunda Guerra Mundial, Finlandia se vio obligada a ceder territorio a la Unión Soviética, lo que dejó a miles de civiles sin hogar, entre ellos su protagonista.
Aatami Korpi (Jorma Tommila) viaja en su camión hacia el lugar donde alguna vez fue feliz junto a su esposa y su hijo, hoy fallecidos, en territorio soviético. Sin embargo, en el camino de regreso —a 120 kilómetros de la frontera finlandesa— es perseguido por un viejo enemigo (Stephen Lang), decidido a eliminarlo de una vez por todas.
A partir de allí, la película se transforma en una suerte de Mad Max a la finlandesa: una persecución feroz a toda velocidad, con el protagonista despachando uno a uno a quienes intentan detenerlo. Un derroche de acción en el que la fantasía violenta se convierte en un deleite tan brutal como exquisito.
Sisu Road to Revenge puede pensarse, en principio, como una relectura de la primera entrega, aunque con los rusos ahora ocupando el rol de villanos. Y en parte lo es, pero con un mayor presupuesto y un despliegue escénico más ambicioso. La premisa se mantiene intacta: exaltar el espíritu finlandés inquebrantable a través de una fábula ultraviolenta propia del cine de acción de explotación, enriquecida aquí por un humor autoconsciente y lúdico.
Prescindiendo casi por completo del diálogo, esta secuela escrita y dirigida también por Jalmari Helander quizás pierda el factor sorpresa de la película original de 2022, pero conserva intacto el estilo explosivo que la convirtió en una experiencia tan singular. (Emiliano Basile – EscribiendoCine.com)