En Cría Cuervos, Ana recuerda todo lo ocurrido desde de la muerte de su padre, veinte años antes. Su hija, de nueve años, cree tener poder sobre la vida y la muerte de quienes viven con ella. Hay otro poder que Ana cree poseer: el de invocar la presencia de su madre. Con ella, muerta hace años, revive una relación llena de ternura y, a veces, de dominio. 

Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Cannes 1976

  • IMDb Rating: 8,1
  • RottenTomatoes: 100%

Película (Calidad 1080p)

Ana no cree en la bondad e inocencia de los niños. Para ella, la niñez ha sido un periodo largo y triste: la muerte de su madre, después de una dolorosa enfermedad, y de su padre militar, en la cama con su amante, configuran la atmósfera en la que ella desenvolverá los más terribles y enternecedores recuerdos. Así, Cría Cuervos de Carlos Saura cuenta la historia de la pérdida, la muerte como un fantasma que no desaparece y el juego siniestro de lo que es posible, del tiempo como una serie de capas a través de las que se camina, día tras día, sin poder escapar de ellas.

Cría Cuervos va a contarse desde los ojos de Ana, no tanto como perspectiva sino como punto de quiebre del tiempo: es la mirada de esta chiquilla de 8 años la que interpela el flujo temporal y los hechos pasados y presentes, que aparecen superpuestos, sin distinción ni distancia. Ana conversa con su madre cada noche que no tiene sueño y camina por la casa, que ha dejado de ser un simple espacio para convertirse en el lugar de su mente, por donde sus recuerdos se desplazan, casi como huellas móviles que los cuartos han guardado. Las fotos de familia que la abuela de Ana mira representan otros puntos de fuga de esta atmósfera, donde ella y sus hermanas –huérfanas al cuidado de la tía–, juegan a ser grandes, recordar y abrir una especie de abismo insoslayable en medio de la memoria: lo que se ha perdido queda, la imagen nunca desaparece.

Este abismo de la memoria se arma en la película a través de dos mecanismos narrativos opuestos, que entran en tensión y conflictúan la posibilidad de representación del tiempo. Por un lado, la superposición de tiempos y espacios, en la que la mirada de Ana explora la memoria de los padres siempre desde la muerte como juego, posibilidad que puede ser dada casi mágicamente. Por otro lado, el relato de los recuerdos que hace Ana veinte años después, signado por un vacío, determinado por algo que en medio de un relato que busca racionalizar aquello que ha ocurrido, no termina de configurarse: la joven Ana no puede olvidar, los recuerdos no son siquiera huellas, sino cuerpos que se atraviesan, que pesan en el espacio.

La muerte en Cría Cuervos será aquello que sitúe el espacio de la niñez fuera de los dominios de la pureza: ésta no existe cuando la niña Ana le ofrece la muerte a la abuela, o cree envenenar a su tía con un vaso de leche. Hay algo siniestro en el carácter de este personaje, que imprime en el espacio de la casa y la familia un círculo trágico y silencioso. Las secuencias que muestran los juegos entre las hermanas conmueven al punto de articular la ternura de una balada pop de moda, murmurada y bailada por las niñas, con la interpretación de la escena familiar de traición, donde las niñas encarnan teatralmente a los padres muertos, sin dar cabida a la melancolía, dibujando la radical soledad de la infancia, su aterrorizante y excesiva libertad.

La estructura de Cría Cuervos es similar en muchos aspectos a La Prima Angélica (1973), film anterior de Carlos Saura. En ambas películas, la infancia como tema fundamental se configurada a través de una arriesgada composición temporal de la escena y de la puesta en abismo de la memoria, que se actúa porque se ha perdido, que se queda en la imagen de esta pérdida encarnada, interpretada por los personajes. No se trata del trauma que se genera después de la muerte, sino de la invención de un lugar para la pérdida, aunque este lugar sea en verdad el tiempo, el murmuro de una canción: hoy en mi ventana brilla el sol, mi corazón se pone triste contemplando la ciudad, por qué te vas… (Mary Carmen Molina – CineMasCine.net)