En Cure, el policía Takabe investiga unos extraños asesinatos. Las víctimas aparecen con una herida de arma blanca en forma de «x» y los culpables son personas totalmente normales sin ningun motivo para haber cometido el asesinato. Takabe empieza a sospechar que algo está influenciando a la gente para matar…

  • IMDb Rating: 7,4
  • RottenTomatoes: 84%

Película / Subtítulos (Calidad 1080p)

 

Gracias a mi colega Chico Viejo, descubrí a Kiyoshi Kurosawa, director japonés que nada tiene que ver con el gran Akira Kurosawa, salvo la coincidencia de apellido, y del que cada vez que veo una película me fascina sobremanera. Probablemente su film más famoso por tierras occidentales sea Pulse, del que recientemente hicieron un penoso remake, y el resto de su filmografía, pues lo típico, no ha llegado aquí de forma legal por así decirlo. Creo que fascinacion es una palabra que define muy bien el modo de hacer cine de este señor; sus films son realmente atípicos, a contracorriente incluso dentro del cine oriental, y provocan en mí tal poder de sugestión que me tienen enganchado a la pantalla durante toda la película. Cure es uno de esos títulos y recomiendo encarecidamente su visionado. Eso sí, tenéis que cambiar el chip, saldréis ampliamente recompensados, en serio.

Cure es un film policiaco que narra las investigaciones de un policía sobre una serie de asesinatos que se están cometiendo en la ciudad de Tokyo. La única conexión que hay entre todos ellos, es que los cuerpos aparecen «marcados» con una gran x hecha con un instrumento cortante por todo el cuello. El policía irá estrechando cada vez más el cerco al asesino, y pronto descubrirá, y con él un sorprendido espectador, el poder hipnótico que éste tiene sobre la gente, logrando que cualquiera pueda cometer un crimen, exténdiendose igual que si fuera un virus.

Kurosawa marca al film con un ritmo lento, pero preciso y al igual que su personaje va introduciendo al espectador en una especie de hipnosis visual, procediente de su calculada, limpia y precisa puesta en escena. Estamos ante un film que avanza muy despacio, casi sin que lo percibamos, y ahí radica gran parte de su atractivo. Por otro lado, y una vez más, Kurosawa incide en temas ya expuestos en su cine, la soledad y la incomunicación, constantes éstas que parecen sello de la casa. Argumentalmente es muy fácil emparejar Cure con Pulse, a pesar de que pertenecen a géneros distintos, pero a mi juicio, la primera está mejor terminada, mucho más perfilada en sus intenciones, a parte de que es más disfrtutable desde el punto de vista de querer conocer el sello inclasificable, pero totalmente personal, de un autor absolutamente increíble, y que al igual que su historia, produce un gran poder hipnótico en el espectador.

Una película estupenda, con algún que otro momento «fuerte» muy conseguido, y que deja un final abierto que provoca el debate. Protagonizada por Kôji Yakusho, el actor fetiche del director y que está simplemente genial en su papel de policía. Uno de esos films que pare verlos tenéis que recurrir a métodos «no oficiales». Una maravilla que merece la pena. Yo, por mi parte sigo indagando en este Kurosawa. (Alberto Abuín – Espinof.com)