En The Big Heat, el policía Tom Duncan deja una carta en la que confiesa haberse dejado sobornar por una banda de gángsters, pero también denuncia la corrupción de altos funcionarios. Cuando el sargento Dave Bannion trata de esclarecer su muerte tropieza con toda clase de obstáculos.

  • IMDB Rating: 8,0
  • RottemTomatoes: 100%

Película / Subtítulo (Calidad 720p)

 

Fritz Lang es uno de esos maestros del cine negro, un director que domina como nadie los resortes del género criminal y la habilidad para retratar con visión crítica la podredumbre moral de la sociedad que ambienta este relato.

The Big Heat es una obra narrada de manera directa y sin recovecos, poniendo ante nuestros ojos a gente corrupta y asesina que no repara en nada con tal de conseguir sus maléficos propósitos. Es un relato tenso sobre el crimen y la corrupción que hace que el espectador no pueda sustraerse a los acontecimientos, la violencia y la intriga que rodea a la historia.

Genial dirección de Fritz Lang, una obra maestra del subgénero hardboiled, o sea, películas con personajes violentos, cínicos y endurecidos difíciles de sobrellevar. El excelente guión está magistralmente llevado por Lang, con una maestría absoluta y una capacidad narrativa apoteósica, complementado por la extraordinaria ambigüedad moral de unos personajes que bordean la difícil línea de lo legal y lo ilegal, de lo moral y lo inmoral. Lang evidencia la pútrida jerarquía y los hilos del poder, cual marionetas manejadas aviesamente por auténticos malhechores.

The Big Heat es una de las películas policíacas emblemáticas de los años cincuenta. Muestra descarnadamente la parte más sórdida de las relaciones entre policías y delincuentes, deteniéndose principalmente en el sargento Bannion, honesto y sencillo; la casquivana novia del gánster Debby Marsh, siempre con el sarcasmo en la boca sobre el servilismo de su novio ante el jefe; y uno de los villanos más odiosos de la historia del cine, Vince Stone. Es una obra maestra y una desalentadora imagen del ciudadano anónimo en medio de las confabulaciones oscuras que nos rodean y que se manejan en nuestro contexto, a veces sin saberlo.