En The Quiet Man, Sean Thornton es un boxeador norteamericano que regresa a su Irlanda natal para recuperar su granja y olvidar su pasado. Nada más llegar se enamora de Mary Kate Danaher, una chica muy temperamental. Para conseguirla deberá luchar contra las costumbres locales, además de la oposición del hermano de su prometida.

Mejor Director y Mejor Fotografía Color en los Premios Oscar 1952

  • IMDB Rating: 7,9
  • Rottentomatoes: 89%

Película / Subtítulo

 

El talento de John Ford se palpa en cada plano. Nadie más que él podía conseguir esa aparente sencillez que irradia la película. Esa verdad tan profunda, que hace que parezca que no hay guión, que todo fluye tal cómo debería ser. The Quiet Man es un canto de amor a Irlanda, la tierra de sus ancestros. Desde la primera secuencia, Ford consigue que respiremos con él el aire irlandés. Consigue elaborar la que quizá sea su película más personal, a la vez, la más bella de su extensa filmografía. Solo Ford es capaz de dotar a una historia como esta de una importante carga sentimental sin ser en ningún momento empalagoso. El profundo sentido del humor del director se hace patente a lo largo de The Quiet Man.

El personaje de Sean Thornton es probablemente el mejor que ha interpretado John Wayne. Un hombre tranquilo, pacífico, terco, nostálgico, honrado, que es tomado por cobarde, y que debe enfrentarse a sus propios temores.