American Graffiti transcurre durante la última noche del verano de 1962. Los adolescentes de Modesto (California) quieren divertirse antes de afrontar sus responsabilidades como adultos. Así que todos salen esa noche para beber, ligar, pasearse en coche, escuchar rock & roll o bailar un rato.

Mejor Película y Nueva Promesa Masculina (Premios Globo de Oro 1973)

Mejor Guion (Círculo de Críticos de Nueva York 1973)

  • IMDb Rating: 7,4
  • Rotten Tomatoes: 96%

Película / Subtítulos (Calidad 1080p)

 

Gran suerte la mía, al tropezarme de nuevo con esta película de 1973, American Graffiti, y que con tanto gusto vi en otras épocas, en otro momento de mi vida, película de la que guardaba un buen recuerdo y que me volvió a gustar como antaño.

Y la verdad, no soy yo mucho del American Way of Life, ni de las costumbres de adolescentes que hacen carreras de coches o presumen de salir con una joven «popular». Pero este film tiene su encanto, es más ingenuo en el mejor sentido, es más universal versus local en sus planteamientos, y tiene elementos técnicos muy importantes que paso a destacar.

Para empezar, tiene una gran dirección de George Lucas, en ese entonces desconocido, y que es ya considerado un mito de la cinematografía, sobre todo por su saga de Star Wars (Guerras de las Galaxias).

Esta cinta es muy distinta a la ciencia ficción. Es más bien una película donde Lucas sabe contar historias paralelas de un pueblo de la América profunda, con sentido del humor a veces, otros con una veta nostálgica y las más reflejando bien, pero sin mal gusto, el mundo juvenil de los sesenta, conectando a los personajes por la emisión a lo largo de la historia de un programa de radio, conducido por un misterioso locutor del que todos especulan y al que nadie ha visto, y que además de sus mensajes directos, pone una música rock de los sesenta maravillosa.

Estamos a final del año 1962, la última noche del verano, y los adolescentes del pueblo de nombre Modesto (California), jóvenes que finalizan la High School enfrentándose a un futuro incierto, buscan diversión antes de afrontar una nueva vida como adultos, unos en el trabajo y otros yéndose a la Universidad.

Todos salen esa noche para alternar, estar con alguna chica, beber, hacer trastadas con la policía, ir a la bolera, pasear y lucirse en su coche preparado, bailar, los primeros escarceos amorosos en el asiento trasero del auto, etc.

El protagonista que vertebra American Graffiti es Curt (Richard Dreyfuss) quien habrá de viajar a la Universidad al día siguiente de esa noche mágica y fantástica que se vive en el pueblo. Está también, como aglutinante de la historia, el locutor de la emisora que antes mencionaba, de nombre Wolfman. Y también una misteriosa chica rubia con la que Curt querría contactar a toda costa.

Algunos dicen que cuando Curt descubre quién es Wolfman, ahí, en ese punto, acaba su adolescencia pues cae un icono o un mito de la juventud de la zona. Y también se ha insinuado que la chica rubia sería una esperanza en una nueva etapa de la vida, e incluso se ha sugerido que fuera el ángel de la guarda de Curt. Es igual, sea como sea, todos estos pequeños acontecimientos enriquecen esta entrañable película.

Además de la dirección, tiene un magnífico guion del propio George Lucas junto a Gloria Katz y Willard Huyck. Genial música rock de principios de los sesenta y gran fotografía, con muchas escenas nocturnas que se pueden visualizar sin dificultad, de Ron Eveslage y Jan D’Alquen. Además, un excelente montaje y puesta en escena, así como una muy buena ambientación de la época: autos, vestuario, etc.

El reparto es variado y muy interesante, destacando un joven Richard Dreyfuss, que hace con brillantez el papel de futuro universitario del pueblo. Y le acompañan un reparto de actores y actrices por lo común jóvenes y muy buenos, como Ron Howard, Charles Martin Smith, Paul Le Mat (estupendísimo), Candy Clark (que está muy bien), MacKenzie Phillips, Cindy Williams, el mismísimo ¡Harrison Ford!, Wolfman Jack, Bo Hopkins, Kathleen Quinlan o Suzane Somers.

Todos los intérpretes estupendos en ese aglomerado que es la juventud del pueblo en una fecha crítica para casi todos, con sus certezas, indecisiones, temores y expectativas, sobre qué habrá de ser su vida en un futuro próximo.

Gran radiografía de la juventud americana de los sesenta; muchachos y muchachas que se han de enfrentar a un futuro cargado de esperanza y angustia, todo lo cual se muestra en este gran film de George Lucas, una película alegre y también nostálgica, llena de vida y de verdad, un film que a algunos nos conduce por el retrospectivo camino del recuerdo.

American Graffiti tiene una enorme carga de magia, de corazón, de encanto y mucho de inocencia. Todo eso destilan las imágenes y escenas de este emotivo mosaico que incluso me atrevo a decir que escenifica un pedazo de nuestra propia vida.

En general, me parece que esta película no ha tenido entre el público hispano el reconocimiento que merece. A mí me cautivó cuando la vi. Y me ratifico en que es una gran película, no en vano está conservada en el National Film Registry, e incluida en la lista de las 100 mejores películas del American Film Institute. No cualquiera.

Recordar que consiguió cinco nominaciones al Oscar, cuatro a los Globos de Oro y el premio al guion del Círculo de Críticos de Nueva York.

Al final del film, y a modo de compendio existencial y de mensaje, se cuenta la desigual fortuna que con el pasar del tiempo han corrido los diversos jóvenes que conforman la historia. Es un final que puede parecer triste, e incluso dramático en alguna de las historias de vida que expone, pero la vida siempre es así: unos triunfan, otros mueren, algunos fracasan, muchos se quedan en el limbo por el camino.

Y mientras, en los créditos finales, suena la canción de los Beach Boys: We’ve been having fun all summer long. (Enrique Fernández Lópiz – encadenados.org)