Bullhead se centra en Jacky Vanmarsenille, un joven ganadero que entabla relación con un veterinario sin escrúpulos que le propone un pacto poco ortodoxo con un comerciante de ternera de la región flamenca del país. El asesinato de un policía federal y la confrontación con un oscuro secreto de su infancia, pondrán en marcha una cadena de acontecimientos de gran alcance.

  • IMDb Rating:  7,4
  • RottenTomatoes: 80%

Película / Subtítulos (Calidad 720p)

 

Al principio de Bullhead se escucha la voz en off del protagonista sobre un paisaje brumoso y húmedo:

A veces las cosas que suceden en la vida vuelven a la gente silenciosa. Tan silenciosos que nadie se atreve a hablar del tema. A nadie. Ni aún entre ellos mismos. Nada en sus cabezas, nada en voz alta, ni una palabra de mierda. Porque todo ha perdurado en lo profundo de aquellos campos, año tras año. Pero como caído del cielo todo vuelve

En su primer largometraje el director belga Michael M. Roskam, sitúa la acción en un pueblo en el límite entre la frontera lingüística de Valonia y la comunidad flamenca, en concreto en la familia ganadera de Jacky Vanmarsenille. Una película que desde su comienzo se presenta en forma de thriller, pero que acabará postulándose como un film que reflexiona como nunca antes sobre la condición de qué es ser un hombre, y se vale para ello de la contundente interpretación de Matthias Schoenaerts en el papel protagonista. La trama policiaca se mezclará con la trama dramática, para ello se juega con las elipsis temporales y con los recuerdos de los protagonistas. Todo en un paisaje húmedo y verde que invita a la introspección. Dos escenas marcan el comienzo de Bullhead y sirven para radiografíar la personalidad de Jacky, tanto en su comportamiento exterior, como en su comportamiento íntimo. Son dos escenas importantes porque anuncian al espectador que algo no funciona bien. En la primera de ellas justo al inicio, Jacky acude al encuentro de un ganadero, y lo amenaza. La cámara se recrea en sus gestos violentos, su anatomía marcada, su lenguaje agresivo. Cuando da la espalda a ése que había amenazado, el rostro que se había manifestado como fiero se convierte en un rostro descompuesto y ansioso. La siguiente escena tiene lugar en su casa, en la penumbra del baño. Durante unos pocos segundos observamos su cara en primerísimo primer plano, a continuación el plano abierto donde se le ve de perfil, desnudo sentado en el filo de la bañera. Se levanta y comienza a caminar con dificultad, arrastrando sus piernas, llega al otro extremo de la habitación y de una pequeña nevera saca unos botes.

En este ambiente rural y represivo se desarrollan paralelamente dos tramas que al final se convierten en una sola. La parte policial se inicia cuando el veterinario con el que trabaja los Vanmarsenille, les propone entrar en el negocio de las sustancias ilegales, trapicheando con hormonas para el ganado. Para llevar a cabo el trato y concretar el acuerdo se organiza una comida a la que Jacky se desplaza con el veterinario. Allí coincide allí con Diederik su mejor amigo de la infancia que también está involucrado con la mafia del tráfico de sustancias. Tras este encuentro, Bullhead que se había presentado como un thriller, comienza a desarrollarse en forma de drama. Asistimos entonces a una serie de flashbacks que resumen la infancia del protagonista. En ellas podemos ver a Jacky golpeado hasta perder los testículos por el hermano de Lucia, la chica que le gusta, y abandonado medio muerto por su amigo Diederik. El miedo de sus padres a que no se desarrolle como hombre, o a que se convierta en homosexual, calará profundamente en la personalidad del niño, convirtiéndole en un hombre acomplejado, estereotipado y desequilibrado. Sin unos testículos, sintiéndose un no-hombre incapaz de tener una erección, obligado a inyectarse hormonas y testosterona para” ayudar a la naturaleza a convertirle en lo que debe ser” (en palabras de su médico), Jacky se ve obligado a disfrazar su condición de hombre. De ahí su cuerpo hipermusculado, sus gestos hiperteatralizados. Se está construyendo como ser masculino exagerando elementos que son considerados cultural y socialmente masculinos. Si para Thomas Waugh 1, el disfraz servía a los homosexuales para ser invisibles y era un objeto de-sexualizador, en este contexto sucede todo lo contrario, el disfraz construye socialmente a Jacky Vanmarsenille como individuo masculino.

No he visto otra película o al menos no recuerdo ninguna que haya afrontado y reflexionado con tanta intensidad como Bullhead, a la pregunta: ¿Qué es ser un hombre? Ninguna con un final tan desolador y tan espeluznante. El patriarcado es el que se ha encargado de asignar los atributos a los hombres, en su manera de relacionarse y de ser en sociedad. En la película podemos ver demostraciones de fuerza (palizas, golpes, amenazas), el lenguaje corporal de Jacky, que teatraliza y exagera gestos y movimientos masculinos (sus golpes al aire ante el espejo marcando músculo). Ser un hombre es primero tener un pene y unos testículos. Ser hombre es tener un cuerpo fuerte y musculoso. Ser un hombre es tener un coche. Ser hombre es irse de putas. Ser un hombre es tener una mujer e hijos. El ser hombre está definido por la posesión de unos atributos físicos (que hoy en día se pueden también comprar), y de unos artículos que te construyen como tal. Vamos que ser hombre, al igual que ser mujer, es vestir un disfraz muy caro.

¿Qué soy cuando no tengo testículos? ¿Qué soy cuando no puedo conseguir una erección? ¿Qué soy cuando no puedo tener una mujer, o cuando no voy a poder tener hijos? ¿Qué soy cuando me han convencido de que no tengo lo necesario? Soy un animal y dentro de mi llevo una bestia

(Déborah García – CineDivergente.com)